Jueves 24 de Julio de 2014
07 may 2012

KRUGMAN: “SOBRE EL TRIUNFO DE HOLLANDE”

En una columna en el New York Times, el premio Nobel de Economía Paul Krugman analizó los resultados de las elecciones en Europa de este domingo.

“Está lejos de ser claro cuán pronto los votos dará lugar a cambios en la política real, pero el tiempo se acaba para con claridad de la estrategia de recuperación a través de la austeridad – y eso es una buena cosa.

En realidad, fue un poco raro ver a los apóstoles de la ortodoxia que tratan de retratar la prudente, afable François Hollande como una figura de amenaza. Él es “más peligroso”, declaró la revista The Economist, que observa que “realmente cree en la necesidad de crear una sociedad más justa.” ¡Qué horror!

“Los franceses se rebelan. Los griegos también, y ya era hora…”, manifiesta el economista estadounidense, quien ve en las votaciones de estos dos países una clara señal de la búsqueda del fin de “la estrategia de optar por los extremos de austeridad, y esto es una buena cosa”.

“los votantes europeos en última instancia, llegan a ser más sabios que las elites del continente”.

Para el economista, la elección de François Hollande es la señal del fin de la alianza “Merkozy” y el eje París-Berlín, campeón de la austeridad durante los dos últimos años.

Por otra parte, parece que hay poca o ninguna ganancia a cambio de que el dolor. Consideremos el caso de Irlanda, que ha sido un buen soldado en esta crisis, imponiendo cada vez más severas de austeridad en un intento de recuperar el favor de los mercados de bonos.

De acuerdo con la ortodoxia imperante, esto debería funcionar. De hecho, la voluntad de creer es tan fuerte que los miembros de la elite política de Europa siguen proclamando que la austeridad de Irlanda ha funcionado de hecho, que la economía irlandesa ha comenzado a recuperarse.

Pero no lo ha hecho. Y aunque usted nunca lo conozca por gran parte de las coberturas de prensa, los costos de los préstamos irlandeses siguen siendo muy superiores a las de España o Italia, por no hablar de Alemania. ¿Cuáles son las alternativas?

Una respuesta – una respuesta que tiene más sentido que casi todo el mundo en Europa está dispuesto a admitir – sería romper el euro, la moneda común europea. Europa no sería lo que es si Grecia aún tuviera su dracma, España su peseta, Irlanda su patada de despeje, y así sucesivamente, ya que Grecia y España tendría lo que ahora carecen de una forma rápida para restablecer las exportaciones de la competitividad de costes y aumento, es decir, la devaluación.

Como contrapunto a la triste historia de Irlanda, consideremos el caso de Islandia, que era la zona cero de la crisis financiera, pero fue capaz de responder mediante la devaluación de su moneda, la corona (y también tuvo el coraje de dejar que sus bancos quiebren y el default de sus deudas ). Efectivamente, Islandia está experimentando la recuperación que Irlanda supone que tiene.

(…)

Sobre las alternativas que quedan para que Europa salga de la crisis, Krugman no niega que la idea de dejar el euro es “una solución que atrajo más de lo que muchos europeos quieren admitir”, pues podría ser “una forma rápida para restaurar la competitividad e impulsar la las exportaciones “a través de una devaluación.

Sin embargo, indica que esta opción sería “extremadamente preocupante, y representa más de una enorme derrota para el proyecto europeo, este esfuerzo por promover la paz y la democracia mediante una mayor colaboración”.

“¿Hay alguna otra manera, entonces?”, se pregunta el economista en las columnas del New York Times, antes de contestar que sí. Para él, el ejemplo de éxito alemán “no es, como piensan los alemanes, un argumento para imponer la austeridad en los pueblos del sur de Europa, pero un argumento para aplicar políticas más expansivas en otros lugares y abandonar el Banco Central Europeo.

Los alemanes, ni que decir, no le gusta a esta conclusión, ni la dirección del banco central. Ellos se aferran a sus fantasías de prosperidad a través del dolor, e insisten que  continuar con su estrategia es la única cosa responsable de hacer. Pero parece que ya no tendrá el apoyo incondicional del Palacio del Elíseo

“Pero parece que los alemanes ya no tienen el apoyo total del Elíseo. Y eso, lo creas o no, significa que el euro y las proyecto europeo tienen ahora una mejor oportunidad de supervivencia”, concluye el Nobel de economía. FUENTE

Publicado por Francisco José Bessone en Archivo, Audioteca, Hemeroteca, Opinión

Ingrese un comentario

Usted debe estar conectado para dejar comentarios

@ 2011