sábado 20 de Diciembre de 2014
26 may 2012

EL INGRESO DE ARGENTINA AL FMI Y BANCO MUNDIAL

LOS ANTECEDENTES: EL INGRESO DE LA ARGENTINA A LOS ORGANISMOS FINANCIEROS INTERNACIONALES.

El gobierno que derrocó a Perón en 1955, conocido como “La Revolución Libertadora”, mediante la sugerencia de su asesor el Dr. Raúl Prebisch a través de su informe “Plan de Restablecimiento Económico”, señalaba la conveniencia de” ingresar al Fondo Monetario y al Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento…

La Argentina es el único país de la América Latina que no participa de sus instituciones públicas…”.

Luego de algunos estudios el Poder Ejecutivo por Decreto ley 7103 del 19 de abril de 1956, dispuso iniciar los trámites y por Decreto ley N° 15.960 del 31 de agosto del mismo año ratificado por la Ley 14.467 se aprobó la incorporación de la Argentina al Banco Mundial y al Fondo Monetario Internacional.

A mediados de 1956, dos integrantes de la generación de liberales de posguerra, Carlos Coll Benegas y Adalbert Krieger Vasena, habían viajado para firmar la entrada de la Argentina al Fondo Monetario Internacional, y para gestionar, de paso, un crédito bancario.

Planeaban quedarse no más de dos semanas, pero volvieron tres meses después, con 100 millones de dólares del Export Import Bank de los Estados Unidos para tratar de mejorar el sistema de transportes.

Por otro lado, a través del “Acta de París”, cuyos propósitos eran instrumentar las bases para poner en práctica el sistema multilateral de comercio y pagos y donde se establecían pautas para la refinanciación de la deudas externas argentinas, fue suscripta en París el 30 de mayo de 1956 por los representantes de varios países europeos y por lógica, por los representantes del gobierno argentino, que de esta manera ingresaba a dicho organismo.

En los años que siguieron, los vínculos se hicieron más intensos.

  • El presidente Arturo Frondizi (1958-1962) firmó el primer crédito directo con el organismo a fines de 1958. El Ministro de Economía Donato del Carril consiguió 75 millones de dólares.
  • En 1962, durante el gobierno de José María Guido, el entonces Ministro de Economía Álvaro Alsogaray, decidió apartarse de las metas de emisión de dinero comprometidas, por lo que el Fondo Monetario Internacional envió a un funcionario importante, Irving Friedman para presionar con la interrupción del stand by vigente. A partir de estos hechos, surgió el papel de los llamados “troubleshooters”, los “solucionadores de problemas técnicos” que el Fondo Monetario Internacional despacha con una posición de máxima dureza.

    Adalbert Krieger Vasena

  • El gobierno del radical Arturo Illia (1963-1966) no tuvo stand by. Su política económica no estaba de acuerdo con la ortodoxia neoliberal, pero tampoco se dio una ruptura con el organismo. 
  • Cuando asume el general Onganía, luego del golpe de estado de 1966, se aducía que la Argentina estaba por quedarse al margen de la comunidad internacional. Es cuando en esa época, comienzan a tener importancia los bancos privados, entrando en escena, Morgan Stanley, Credit Suisse o Credit Lyonnais, de la mano del entonces Ministro de Economía Krieger Vasena, quien dio el puntapié inicial para la formación del mercado de títulos externos. Fue una época con menos asperezas con los técnicos de los organismos, en donde la relación era muy buena.
  • En la primera mitad de los años setenta, las relaciones no fueron cordiales. El 26 de setiembre de 1973, José Gelbard, Ministro de Economía del tercer gobierno peronista (1973-1976) encabezó la delegación argentina a la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional, en Nairobi. Allí, los países de América Latina actuaron por primera vez en bloque.
  • La etapa de la Dictadura Militar (1976-1983), daría pie a una de las actitudes que más se le critican al Fondo Monetario Internacional: no darle importancia al creciente aumento de la deuda externa.
  • A los pocos meses de haber derrocado al gobierno de María Estela Martínez de Perón, en agosto de 1976 se suscribió un acuerdo que permitió el giro inmediato de 180 millones de dólares y facultó, además, la tramitación de un préstamo con un consorcio de bancos norteamericanos, europeos y japoneses, que remesaron en octubre de ese año, 1000 millones de dólares, iniciándose de esta manera el crecimiento vertiginoso de la deuda externa que todavía pesa sobre la Argentina.

60 años de economía argentina

 

Publicado por Francisco José Bessone en Archivo, Historia

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